Me dicen, que suerte tienes de ser universitario!!!



Pero lamento comunicarles, que ¡No es suerte!

Vengo de un hogar de 7 hermanos, de clase media, estudie en un colegio Nacional, muchos de mis compañeros de Promoción, se desempeñan en la actualidad como: Canillas, Mototaxistas, Taxistas, recicladores, vendedores de gas, ambulantes, entre otros respetables oficios. Para poder tener una educación superior, tuve que postular a una universidad nacional, cuando solo había dos universidades en chiclayo, una Nacional y una Particular, allá por el año 1997 y sentí lo duro que es darte cuenta que la falta de dinero, no permite desarrollar los sueños que venía alucinando.

Primera pre

El profe dijo vamos a repasar, gran sorpresa la mía, supuesta mente el Docente realizaba un repaso viendo temas de la aún fresca secundaria, que yo nunca había visto. De haber sido uno de los primero puestos de mi colegio Nacional, me sentía perdido veía como otros compañeros podían dominar tan rápidamente los ejercicios. Tres meses que duro mi preparación pre universitaria, tuve que aumentar las horas de estudio y sacrificar horas de sueño, llegue a  dormir 4 horas al día, pero todo ese esfuerzo solo sirvió para nivelarme educativamente con alumnos que provenían de colegio particular.

Primer examen de admisión

Postule a la universidad y luego al escuchar los resultados en la radio y lamentablemente no me mencionaron, fue duro escuchar como en otras casas festejaban el ingreso de algunos vecinos, solo me quedo refugiarme en mi cuarto a llorar producto de la frustración. Al día siguiente, me levante muy temprano para ver la lista de los resultados y sorpresa la mía, quede en el puesto 946, de casi 3000 postulantes, a lo lejos podía ver como otros celebraban su ingreso y procedían a realizar el famoso corte de cabello, sinónimo de triunfo, ver la alegría en sus rostros me dio fuerzas para poder seguir adelante, yo quería intensamente ser universitario.  

Segunda pre

Mis hermanos mayores al ver mi esfuerzo, se juntaron y me pagaron el centro Pre de la Universidad, seguí con la rutina y me aleje de la poca vida vida social que quedaba de mi primera pre y me refugie aún más en los libros y con un improvisado cronometro, rutinariamente resolvía exámenes de admisión de otros años y aprendí todo lo que se me ponía al frente. En esta pre, no solo venía a estudiar, sino  ¡Venía a competir! fue simplemente increíble el nivel de mis compañeros de aula, la gran mayoría, no era su primera vez postulando, todos los recreos se hablaba de cultura general, me junte a un buen grupo. No faltan los que llegan solo hacer vida social, que se refugiaban en la parte de atrás.  

El segundo Examen de admisión

Nuevamente llego el día, sentía que me faltaba mucho por aprender, pero todos decían que un día antes no se estudiaba, así que me puse a ver tele, por cierto no tenía cable, trate de estar tranquilo, difícil tarea. Con todo lo que se venía en solo unas horas, todo mi esfuerzo tenía que estar reflejado en 90 preguntas y si me equivocaba en alguna me restaba puntos.
Ya muy temprano y con un rico desayuno, recuerdo que me toco en la misma aula que Silva (La Chiva) y acensarse al fondo, como si fuera por instinto, para sentirnos protegidos por la lejanía de las carpetas, pero lamentablemente dos profesores controlaban el examen uno atrás y otro adelante. Repartieron el examen y lo teníamos al frente, una persinada  y una miradita al cielo encomendarnos a diosito. Estábamos controlados al milímetro y a darle con todo.  

Termine el examen fui a mi casa, mientras que algunos conocido se quedaban a las afueras de la universidad para celebrar de manera anticipada.

Nuevamente frente a la radio, me daba miedo sintonizar la emisora para escuchar los resultados. Así que opte por no prenderla y fui a mi cuarto a revisar mis apuntes y separatas. De pronto sonó un auto se estacionaba cerca a mi casa, con mucha algarabía, pero tocaron la puerta de mi vecino. Nuevamente me cogí la cabeza y decía, tengo que ser profesional como sea, solo queda prepararme para el examen del próximo año.

De pronto silencio total, asumí que habían ingresado a celebrar y sonó la puerta de mi casa de manera muy discreta y escuche señora aquí vive Charbel Gonzalez Said, mi mamá dijo, sí y dijeron muchachos aquí si es la casa de Charbel y fue increíble había ingresado, llegaron con una tijera y por fin pude sentir la felicidad de ser universitario de la Pedro!!!

Gracias  Dios mío, por todo lo que me has dado, que sin ti, nada sería posible... No ha sido Fácil ser tu soldado.

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