A mi madre!!!
Al escribirte estas palabras vienen a mi mente en tu honor, tantos recuerdos bellos, de un hogar donde muchas veces el dinero no sobro, pero sí que despilfarro amor. El amor fue solo una palabra, hasta que tú, Jesus Esmeralda De La Oliva Paico (mi madre) le diste un significado. Aprendí a gerenciar y supervisar en casa, fue increíble ver como organizaste la casa que albergaba nuestro hogar en zonas, para que cada uno tenga la responsabilidad de limpiar y ordenar y si no cumplías, simplemente no podía salir. Nunca te cansaste de corregirnos y enseñarnos cuál es el camino correcto. Ahora en mi hogar, antes de salir dejamos la casa limpia y ordenada. No te equivocaste... que rico se siente llagar cansado y encontrar todo en orden y limpiecito. Tuviste que trabajar en dos empleos... un colegio nacional, donde estabas nombrada en la mañana y un colegio particular en la tarde... para complementar la economía familiar generada por tus 7 hijos. Me enseñast...