Mi Padre, el Chueco Gonzalez
Llego
al mundo allá por inicios de los años 40 del siglo pasado, nieto de una familia
hacendada, de descendientes español y una hija de emigrante árabe, fue el
segundo de tres hijos de Kamila Said Villanueva y cuarto de su Padre, paso por
varios colegios, en su secundaria, por su travesuras y una que otra pelea, a
las cuales nunca rehuía, así sepa que le podrían a dar una paliza.
Recuerdo
en alguna oportunidad que me dijo "ves a ese señor de ahí" mecha de
la ptm. Yo, sorprendido pregunte y ¿Cómo sabes papá? es que una vez, estaba en
el san Jose, recuerdo fue un sábado y por ganar la cancha de futboll, y no se
nos ocurrió otra idea, que escoger a uno de cada equipo y el que gana, cogía la
cancha. Se armó la bronca" El ñato Ramos" fue el escogido del otro equipo,
el ruedo, rápidamente se formó, algunos de mi equipo se quedaron sorprendidos,
porque era un serrano recio, solo me quedo pasar saliva, al darme cuenta quien
era mi contrincante de turno, pero que mierda, no tenía ni una sola bronca
perdida. Fue una de mis mejores mechas, podría decir que la más ajustadas, sí
que peleaba bien, que me gane el respeto de todo el colegio, Papá, pregunte yo
¿Que paso al final? le malogre la nariz. Después de muchos años, por
coincidencias de la vida, su hijo se peleó con uno de tus hermanos, pero la
suerte fue contraria.
Uno
de los primeros en tener moto, Ganador de la primera carrera de motos, de las
cuatro avenidas, a sus 16 años, pero esa es otra historia.
Mi
Padre, llego al mundo con pies planos y una caminada chueca, como para tratar
de frenar ese impetuoso espíritu indomable y viajero. En su juventud nunca le
falto el dinero, era nieto de una gran hacendado, que dono un pabellón, en el
hospital las mercedes y en honor le pusieron su nombre a la calle, Luis Gonzalez.
Conoció gran parte del Perú, con esa pinta, su 1.85 de talla y barba partida.
En uno de los tantos almuerzo en la casa de Villarreal, recuerdo la anécdota de
la cochera. En una oportunidad la tía Nela Gonzalez y vecina de mi padre, lo
mando a estacionar su auto nuevo, a la cochera y no paro hasta tumbes. Se fue
de paseo, con una costilla. Yo sorprendido, le pregunte ¿Por cuantos días? mi
chueco “hasta que se nos acabó la plata” y ¿Luego que hiciste? pregunte, “ahhh
llame a tu abuela”, le tenía que depositar a su hijito, concluyo con un jajaja
Pero
no todo fue felicidad, a sus 23 años yendo de Trujillo, cuando trabajaba de
vendedor en Nicolini, sufrió de un grave accidente, conducía mi tío Oscar
Cassinelli y en un choque frontal que lo dejo al borde la muerte, fue una gran
noticia en el pequeño Chiclayo “QUE EL CHUECO GONZALEZ, CASI MUERE Y SE
QUEDARÍA LISIADO”
La
ambulancia, más cercana llego y en ella, como por gracia de dios, llego una
gran enfermera que no permitió que lo levanten, raudamente, sino que lo hagan
con una sábana, para protegerle la dañada columna y para su suerte, en esos
días había llegado un barco que estaba en misión humanitaria por el mundo, que
provenía de estados unidos, el "hope" que en castellano significa
«Esperanza» en el cual fue internado por 10 días, que permitió estabilizarlo y
dejaron una estricto tratamiento, que fue seguido en el hospital belén, su
diagnóstico: un traumatismo encéfalo craneano, con lesión en la cervical 7
generando cuadriplejia, cada noche que pasaba era una victoria. Al salir del
coma, al cuarto día despertó, diciendo cosas sin sentido, no se sabía, como
quedaría. Su Madre dejo todo para estar al lado de su hijo y su padre Felipe
Gonzalez Herrera, primo hermano del héroe Quiñones González, no escatimo en
ningún momento a brindarle lo mejor, que el dinero y la tecnológica de la
época, pueda permitir. Luego fue trasferido al hospital belén donde los huesos
de sus piernas, brazos, costillas y demás partes del cuerpo soldaron,
posteriormente, inicio el tratamiento para tratar de recuperar la movilidad del
cuerpo, el tratamiento consistía en estirar la columna, para quitar la presión
y pueda liberarse la médula que estaba «mordida» por las vértebras, con una
especie de gancho que le sujetaba en la cien y en los pies, prueba de ello,
tiene las cicatrices. Todos los días le hincaban con agujas en los pies, con la
esperanza de que pueda tener algún tipo sensibilidad, hasta que un día al
promediar los tres meses, sintió un remezón en su cuerpo, como si fuera un
latigazo de dios y sintió nuevamente su cuerpo. Tres meses más estuvo en
rehabilitación y retorno a chiclayo, tuvo que volver a aprender a caminar, a
comer a vestirse, una de sus terapias y esfuerzos más grandes, era abrir un
caramelo y pregunte, ¿Chueco, que te ayudo más en tu terapia? mi padre me respondió
con mucho agrado «mi amigos» yo muy sorprendido, le dije ¿Que, alguno de ellos
estudio rehabilitación física? y me dijo, no, con una sonrisa en su rostro
«Estos pendejos, me quitaban la comida, cuando llagaban a visitarme» mi mamá,
sacaba sanguches y me hacían cada cosa, se comían todo y me decían ¿Quiéres
chueco? y me pasaban por la boca y se comían todo, jajajaja, esos muchachos.
Entre ellos, tu tio Julio Montenegro Gómez, sambo balarezo, kike Guerrero,
Oscar Casinelli y algunos pinguinos, su grupo que hasta la fecha una vez al año
se reúnen el 30 de agosto.
Hasta
que se fue recuperando, no quedo con la fuerza de antes, no pudo desempeñarse
en las ventas, ya que hay que caminar bastante. Saliendo nuevamente a la calle
tenía aún un cabestrillo y un día en la avenida balta parado en el roma paso
una colorada de ojos verde en botas y le dije, que paso, se te fue el caballo y
se sonrió. Se quedó impactado por esa hermosa colorada de ojos verdes, que
usaba botas de vaquero, al poco tiempo estaba de paseo en un auto con un amigo
y ven que la “Loca colorada” corría a piedrazos a una chicas y se detienen y
dicen, suban chicas y otra vez el destino conspiro, esa colorada de ojos verdes
que usaba botas de vaquero, subió tan asustada al auto que no se percató que
estaba sentada en la piernas del Chueco, que por cierto muy calladito quedo y
el dijeron “Esmeralda, cesar te quiere conocer” y mi madre muy desconcertada y
asustada por la loca que la corrió a piedrazos, pegunto, donde está tu amigo y
mi papa, respondió, aquí, con lo que salto de un grito y se disculpó totalmente
avergonzada y mi papá sonrió, pero esa es otra
historia…
Romántico
como el solo, si han tenido la oportunidad de visitar la casa de Villarreal, en
la entrada encontraran una banca de granito rojo, esa banca que estaba ubicada
en la avenida Balta, donde acostumbraban a pasas grande tardes románticas, con
tú mamí (Jesus Esmeralda De La Oliva Paico) y en una remodelación de la calle,
las estaban dando de baja y con algunos amigos, la levantaron en una camioneta
y termino en la casa, para no perder la costumbre.
Estudio
en la esep Militar un bachillerato en salud, que es lo equivalente a tecnología
médica, le gusto el área de rehabilitación, trabajo en la municipalidad como
inspector de salubridad y en las épocas más duras del país, fue el rey del
recurso, trabajo hasta manejando el camión recolector de la municipalidad de la
victoria, una combi para llevar arqueólogos y movilidad escolar. Entre chamba y
chamba amo de casa. por muchas noches, no faltaba a la av. Balta, al frente del
roma, muchos de sus amigos ya fueron partiendo al cielo.
Tiene
7 hijos y como 17 nietos. Ese es mi padre gran luchador, gran guerrero, nunca
lo veras triste, siempre tendrá un chiste, siempre te felicitara, así sea
pequeña la hazaña, te aconsejara como un pata, te reprochara calladito, ahora
ya camina lento y siempre contesta el teléfono, le encanta encontrar las 7
diferencias, le alegran las visitas y cuando se aburre se va a dormir caleta.
Es el chueco Gonzalez, mi padre, al cual respeto y admiro.
PD:
Sus hijos Colo Gonzalez Said y Charbel Gonzalez Said de la Oliva ahora Felipe Gonzales Said de la Oliva Se desarrollan en el área, que tanto lo
apasiono, las ventas, por eso será, que nos quiere tanto.

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