Historias del Siglo XX - El presupuesto de viajes del Chueco
Finales de primavera del año 1961 en Chiclayo, el cielo completamente
despejado, el aire recorre sus calles dándole un fresco particular a esa
mañana, pocos autos circulaban por las calles.
El servicio de Taxi se encontraba frente a la nueva catedral, esperando
ser solicitados.
La central telefónica que le dio un nuevo sabor a la comunicación a
distancia, estaba a solo una cuadra del parque. Pocos años atrás la
comunicación era estrictamente escrita y rezagada.
La gente caminaba por la plaza muy tranquila, sin temor a la
delincuencia. Las bancas solían ser utilizadas para albergar grandes
conversaciones entre amigos de antaño, estar en la plaza no era algo relegado
para la gente de clase media baja como lo es ahora, sino todo lo contrario.
Tano Rivera, Julio Montenegro, Kike Guerrero y Cesar González (el
Chueco), tenían todo listo para viajar a Tumbes en el Mustang Fastback de Tano;
el cual para no tener ningún percance lo lleva al taller de la Ford para su
respectivo afinamiento. El taller estaba ubicado en la Av. San Jose, al frente
de la nueva catedral, donde antes estaban los portales Orrego, casa que albergo
a los antepasados del Chueco González. (González Orrego)
La calle San Jose, aún conservaba su forma original y se podría apreciar
la gran iglesia matriz al fondo, fundada por la orden de los Franciscanos, que
fueron los primeros sacerdotes católicos que llegaron a evangelizar, en 1585 a
los moradores de Cinto y Collique. Los caciques de dichos pueblos donaron los
terrenos y mediante "Real Cédula" el 17 de septiembre del mismo año
fue formalizado y cedido un terreno para levantar tan hermoso templo, que a su
alrededor se formaría posteriormente, el Chiclayo que hoy conocemos.
En 1962 un año después, sería destruida para ensanchar la calle, por
Orden del Alcalde Castañeda, planificada por Nícolas Cuglivan y aceptada por el
obispado.
Tano, se coge la cabeza y recuerda que le faltaron recoger algunas cosas
en su casa, por lo que le pide a Cesar, le preste su auto, un Fiat 1100 color
rojo y así no perder tiempo.
Cesar sin problemas le lanza las llaves, sin presagiar, lo que sucedería
unos minutos después.
Tano ya en el auto, sintoniza radio Delcar de don Julio Carlos Montjoy
D’izzalla, quien había llegado de Lima a trabajar en la empresa embotelladora
Cassinelli.
Inicia la marcha por San Jose y llega al parque principal, pasando
previamente por el cine colonial y la municipalidad, toma la primera
intersección (La Av. Balta) dobla hacia el sur, atravesando el parque principal
por la mitad, a la derecha se puede ver el club de la Unión en su versión
original, que albergaba las reuniones de los hacendados de Lambayeque y
empresarios más destacados. Las cámaras fotográficas sobre un trípode y manta, inmortalizado
el momento en una placa en blanco y negro a los ocasionales visitantes.
Al pasar por la Av. Balta, se podía ver a las chicas con sus vestidos
elegantes y algunos caballeros que conservan aún la elegancia del sombrero,
bastón y smokin; tanta elegancia digna de una pujante ciudad. En las bancas de
la Avenida se podía ver a algunas personas leyendo el periódico mientras le
lustran los zapatos y en la esquina con Izaga una gran Collera en la tienda del
Chan Kau.
Llega a Bolognesi y dobla hacia el oeste, no podría ir más al sur, ya
que la estación del tren de PIMENTEL-POMALCA-PUCALA, que recorría desde el
Puerto de Pimentel hasta las Haciendas de Pomalca y Pucala conectando varias
plantaciones azucareras, este tren comenzó su funcionamiento el año 1916,
disponía de 13 locomotoras, 6 coches de pasajeros y 247 carros de carga,
cerraba la calle.
Transitando la calle Bolognesi, llega a la esquina de Luis González, el
semáforo estaba en rojo, estaba estacionado un Buss de la empresa Roggero, lo
que genera que se estaciona sin problema, esperando voltear hacia el sur ya que
al frente se encontraba el molino de Enrique de la Piedra (Natural de
Lambayeque un personaje destacado que llego a ser Ministro de Hacienda
1924-1925 y Presidente del Senado 1925-1926, en el gobierno de Augusto B.
Leguía. Dueño de hacienda Pomalca) y a la derecha estaba el molino de Virgilio
Dall'Orso Descalzi (Italiano, de las familias marinas de Génova, que llegó al
Perú en 1859. se estableció en Chiclayo. Fue alcalde de Chiclayo en los años
1903 y 1904, lidero el Comité de obras públicas ordeno eliminar las antiguas
huacas, nuestra historia tangible, ellas fueron: Huaca de los Peredo, Huaca de
la Cruz, Huaca del Coliseo)
Tano, no presagio que un camión que transportaba caña presentaría una
falla en los frenos, lo que género que choque por atrás a Fiat y lo compriman
contra buss que estaba adelante.
Segundos de mucho terror por poco y Tano no la contaba. Se apersono la
policía y son dirigidos a la comisaria de Vicente de la Vega para llevar la
manifestación.
Como rápidamente corren las noticias
en un pueblo pequeño, Cesar (El chueco) es informado de lo sucedido y se
apersona a la comisaria, donde también llega el dueño del camión que ocasiono
el accidente.
Resultaba que el dueño del camión era
propietario de un gran taller y distribuidor de una marca de camiones.
(No daremos detalles del propietario,
ni la ubicación del Taller por discreción)
Ya en la comisaria, el comisario toma conocimiento de lo sucedido y por
tratarse de estos distinguidos personajes, decide tomar personalmente el caso.
El Comisario tenia retenido el camión con la carga que tendría que ser
entregada. Al dueño le urgía entregar dicha mercancía, por lo que acepta su
responsabilidad y se compromete a arreglar al 100% el auto sin problemas.
Cesar acepta la propuesta con lo que se da por cerrado el incidente, ya
que conocía que el distinguido y amable señor era propietario de un talle de
gran prestigio.
Los Muchachos regresan por el auto y continúan con el viaje programado a
Tumbes, confiando en el honor de dicho personaje.
Unos días después regresan de Tumbes y
se dan con la sorpresa de que no había avanzado nada en el trabajo de planchado
y pintura.
Cesar pidió explicaciones al Señor, el
cual se tornó amable las primeras semanas dando largas. Luego las semanas se
convirtieron en meses.
Al cumplirse 3 meses, Cesar con sus 19 años encara al señor, el cual
ordeno que retiren el auto del taller y lo pongan en la calle, lo que generó
gran malestar e iniciar una demanda judicial
Tano al tomar conocimiento de lo
sucedido, coordino con el taller de mecánica de su fábrica de gaseosas
(Concordia) remolcar el auto para ser reparado.
Cesar recurre a su padre que trabajaba
en el Banco de crédito y desempeñaba la función de verificador de firmas de
cheques, puesto de alta confianza.
El abogado Bracamonte, amigo de la
familia González elabora la demanda, considerando que de manera rápida podrían
hacer efectivo el cobro de los gastos ocasionados.
La demanda procedió sin contratiempos dado que en la comisaria estaba
todo el atestado debidamente registrado.
Finalmente, después de unos meses,
salió la sentencia favorable, al no ser cancelada la deuda por el distinguido
caballero, se generó una orden de embargo, la cual no se pudo ejecutar de
manera increíble, ya que tenía nada a su nombre.
Pasaron tres años sin que se pueda
cobrar dicha deuda, hasta que llego un cheque a las manos de Felipe González
Herrera (Papá del Chueco) para pagar un camión que tendría que ser verificada
la firma, normalmente llegaban los cheques a nombre de la razón social, en este
caso, al parecer fue un error y llego a nombre del tan distinguido caballero,
el Señor "X"
Felipe toma el cheque en las manos, no
lo podía creer, el monto era más que suficiente para poder cobrar todos los
gastos generados, hasta intereses. De inmediato toma el teléfono llama a la
central telefónica, solicita que lo comuniquen con el Doctor Bracamonte, toma
su requerimiento la operadora y corta el teléfono, esperando que lo puedan
contactar. Esos minutos se tornan una eternidad, por suerte, estaba en la
oficina de inmediato toma la llamada, la operadora llama al teléfono del Banco
y pide contactar a Felipe y por fin se pudo conectar la llamada.
- Dr. Soy Felipe González, recuerda el caso de mi hijo, con el señor X. a que no sabe... Llego un cheque a su nombre - con sed de venganza.
- No se diga más, voy de inmediato con la orden, llegare en 10 min - con tono muy seguro y sosiego.
Llega al banco el Dr. a realizar el embargo y se procede a notificado al distinguido caballero, el cual no lo podía creer.
Sus primeras palabras fueron al ver "al chueco"
- Dr. Soy Felipe González, recuerda el caso de mi hijo, con el señor X. a que no sabe... Llego un cheque a su nombre - con sed de venganza.
- No se diga más, voy de inmediato con la orden, llegare en 10 min - con tono muy seguro y sosiego.
Llega al banco el Dr. a realizar el embargo y se procede a notificado al distinguido caballero, el cual no lo podía creer.
Sus primeras palabras fueron al ver "al chueco"
- ¡Hijito! todo ha sido un mal
entendido. Ésta plata no es mía, ¡Se han
equivocado! Por favor firma aquí y está vez si te
arreglamos el auto y te lo mejoramos como los autos del corredor Olano - Con tono
persuasivo y encantador.
Cesar, que estaba ésta vez asesorado
por un abogado y con la experiencia anterior, denegó a ese requerimiento en el
banco.
- Ahora sí, no... Te acuerdas como
botaste mi auto a la calle y me largaste del taller - Con tono de rencor,
que tenía almacenado por más de tres años.
Sin más espera, se procedió a
notificar al juzgado y ordenó la ejecución del embrago en tiempo récord.
Se cancelaron los honorarios del
abogado. Cesar les dio una propina a sus
padres y con lo demás empezó a viajar por todo el país con sus amigos haciendo
turismo y bailando rock and Roll, pero esa...es otra historia.
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