Felipe, mi hermano
Mi papá comunica oficialmente a mis hermanos, vi en el calendario 4 de noviembre, Día de la revolución de Túpac Amaru II... como si su espíritu guerrero se reencarnara en él...
Verlo en la incubadora envuelto en una colcha, varios tubos que ingresaban a su pequeño cuerpo, que nos digan que no nos ilusionemos, era imposible, le mande tantas energías positivas desde la ventana e imaginariamente le lance un talismán. Pasaban los días y rompía récords, por el simple hecho de seguir respirando, varias semanas quedo internado hasta que milagrosamente salió de alta en Diciembre... que Navidad para tan linda, llegaste en un Moisés y tan pequeñito que te fuiste al fondo de manera horizontal y como buen guerrero ya estabas en casa, para alterar el orden habitual. La habitación la limpio mi tía Marieta (Prima hermana de mamá) con tanto detalle y esmero.
Teníamos que tenerte como si fueses un canguro, dormiste en mi pecho tantas veces y la de mis hermanos, levantabas la cabeza de a pocos.
Fuiste creciendo entre 6 hermanos, todos estudiaban en la mañana y yo era el único del turno tarde, lo que me permitía cuidarte a mi gusto, como si fueras mi hijo, te cambiaba los pañales de tela y gaza y estudiabas contigo, eras un bebé tan tranquilo.
Para aliviar el trabajo de mamá aprendí a lavar los pañales a mano.
Fuiste creciendo y aprendiste a caminar, fue un arduo entrenamiento. Las sandalias plásticas anaranjada ayudaron mucho, los sólitos para darte estabilidad. Viajaron a Lima a la graduación de John, rn la escuela de Sub Oficiales de la Fap y regresaste caminando con papá y mamá, fue tan emocionante verte andar a tu año tres meses.
Luego aprendiste a manejar la bicicleta de manera intrépida que todos se quedaban sorprendido, le tenías tanto apego a mi papá que me haces recordar el amor que mis hijos me tienen...
Te encanta el pollo a la brasa, tomar tu gaseosa y la tranquilidad de tu cuarto.
Te hacíamos estiramiento como karateca, Colo Gonzalez Said, te llevaba en la moto y te hacia cada cosa, pero esa es otra historia, llegaste a primaria, con muy buenas notas, fuiste el único que estudió en colegio particular, muchas veces reservado, pero siempre nos dábamos tiempo para hablar aunque seamos de tiempos distintos. Te he corregido como un hermano y como padre.
Cuando retorne a casa convivimos más y nos unió más, fue difícil para tí, de ser único hijo, compartir conmigo las cosas como la computadora.
Una noche del 2007 sentí un presentimiento y salí a la puerta y te estaban asaltando y corrí a tu rescate, fueron dos delincuentes que te arrebataron el celular y saque fuerzas y no pare hasta alcanzarlo cuando se vio perdido lanzó el celular y lo recupere en la victoria a muchas cuadras lejos de casa. Se habían metido con mi hermanito. No lo podías creer.. Llegue con tu celular.
Cuándo no sabías que estudiar para la Universidad seguiste mi consejo y triunfaste.
Ya graduado como uno de los mejores de tu clase te desarrollaste en un restaurante como administrador, destacaste, pero querías crecer y por tus venas corre sangre comerciante e ingresaste a las ventas, te entrene y cuando llegabas a almorzar todos los miércoles era un gusto escuchar tus experiencias y tu aprendizaje, tomaste tan en cuenta los consejos que se te daba con Colo Gonzalez Said, como pocos vendedores que he tenido a cargo y con el tiempo empezaste a brillar por ti solo, te enviaban a la zona con más potencial y la desarrollabas de manera ordenada y sistemática. Llego a ser la distribuidora la mejor del Perú y tú su mejor vendedor.
Hoy estas viajando a tu proceso de inducción para un nuevo reto tendrás gente a tu cargo y venderás a distribuidores...
Bienvenido a las ligas mayores de la venta hermano, estoy muy orgulloso de ti hermanito Felipe Gonzales Said de la Oliva

Comentarios
Publicar un comentario