Charbel a comprar Kerosene - Parte III
Terminamos de comer de manera sincronizada, con un movimiento de cejas y ojos, dio así la dirección que teníamos que ir...
Se paro mi hermano Colo de manera disimulada y luego yo, para no generar sospecha, echamos la carrera y subimos a las primeras dunas de Puerto Eten. Se veía como si fuera el desierto de las películas, nos adentramos en las dunas que se encuentran al norte de la playa. De inmediato escuche un "shuuuu" " presta atención tú caminaras atrás mío, tres pasos atrás, si hago un puño hacia arriba es señal que debes detenerte, si hago mis brazos hacia abajo, como si hiciera firmes, es señal de que tenemos que tirarnos rápidamente para rampar, estas listo - pregunto... Respire y le dije - ¿Cual es la señal que debemos hacer la retirada? se pudo a pensar, se cogió la barbilla y me dijo: ummmm "ya se, diré retirada" buena idea - respondí.
Era el momento de la verdad y de hacer silencio, teníamos poco tiempo antes de que se den cuenta de nuestra ausencia 10 minutos como máximo y nos empiecen a buscar, cancelando así nuestra misión secreta. Empezó a caminar lentamente, pero con paso firme, mirando a todos los lados, solo nos faltaba un rifle y un camuflado, yo lo seguía de cerca, controlando hasta mi respiración, mirando fijamente sus brazos que serian los portadores de las señales, la idea es que no se dieran cuenta y continúen con su "Chape" al parecer mi hermano, ya había identificado el rumbo de los "Chapadores" según él "las huellas estaban frescas" yo no vi nada, más que tierra...
Ingresamos 6 dunas hacia el este y se de pronto hizo la primera señal "del puño" con una energía que solo un miliar experimentado o fanático de Rambo lo pueda hacer, se detuvo, miro a todos lados, como tratando de escuchar algo en particular que nos de una señal a donde continuar la marcha, de pronto, se escucho la señal inesperada, un jadeo particular de una mujer "ahh, ahh" pero no era de cansancio, lo que emociono a mi hermano de sobremanera, mirándome sonriendo y levantando las cejas picaramente y dijo sin hablar "es para allá" yo completamente intrigado y con muchas ganas de saber que generaba ese ruido particular, que hasta la fecha era un sonido nuevo para mi y de pronto al llegar a la cumbre de la siguiente duna, hizo la señal de los brazos hacia abajo, nos tiramos cuerpo a tierra y empezamos a rampar lenta y sigilosamente, como si estuviéramos en una cantera en plena guerra mundial, tratando de guiarnos por ese sonido que se escuchaba cada vez más cerca e intenso... Llegamos a la punta de la duna, coronado nuestra victoria y a punto de revelar el misterio, el sonido era cada vez más intenso...

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