Escritor Latinoamericano con Licenciatura en Ciencias Históricos Sociales, con estudios en Marketing en la Universidad de Trujillo y en Gerencia Comercial, en el centro empresarial de Chiclayo.
Tocamos muchas puertas y llevamos muchas mercancías Nos levantamos con la misma energía, todos los días Caminamos rápido y ligero teniendo en mente un sendero En nuestra ruta tenemos prohibido la tristeza y las melancolías. Estar en la zona caliente en el punto de venta, es nuestra meta Tener nuestro material POP actualizado y a la vista es nuestra dicha Nuestra debilidad es ser llamado, como una de nuestras mercancías No importa el producto que vendamos, solo importa quién lo vendería. Nuestra ruta, es la suma de todos los puntos de venta La morosidad no mayor al 5% permitido, es una gran proeza Que todos nuestros pedidos sean recibidos, es la mejor noticia Sincronizar el stock y el ticket de venta genera la excelencia Para marcar la diferencia en ruta y en nuestro punto de venta Tienen que saber nuestro nombre y recibirnos desde la puerta Con alegría y sin prudencia, porque que llego la persona Que rompe la monotonía, contando chistes y haciendo muecas....
Siendo las 08:00 pm hora que debía estar viajando, se estaba casando. -Esmeralda Vamos, se hace tarde - muy presurosa Esmeralda va caminando, junto con Martha, en dirección a la av. Balta, con su botas de cuero que tanto le gustan, una minifalda propia de la moda que estaba al tanto, porque viajaba continuamente a Lima para visitar a Ofelia, su madre que es vendedora de seguros en Popular y porvenir, trabajo que le hacían viajar por el interior del país en su Jeep. En estos viajes a la capital, los aprovecho para charlar con tanta gente chiclayana. Una de sus charlas más amenas fue con la mamá de uno de sus mejores amigos, Lucho Gonzalez Said, conocida como la Turca, natural del Puerto Eten. Invierno de 1968, como todos los días, Martha Barturen, pasa por el hogar de la Joven, lugar que funciona "como internado" ubicado en la calle Torres paz, cuadra siete, regentado por las madres canonesas, pasa recoger a su gran amiga Esmeralda, porque tenían que ir ...
Charbel a comprar Kerosene se le escucha a Jesus Esmeralda De La Oliva , mi madre. Corría el Verano de 1988, una mañana preciosa en Chiclayo, con el cielo despejado, color azul intenso, sin ni una sola nube, que le de tregua al calor intenso, se escucha la música de menudo en radio Delcar, mis hermanos mayores colaboraban con la limpieza de la casa debidamente delimitada por zonas, que se asignaban equitativamente, para tener limpia la casa, la situación política y económica, no permitieron que podamos continuar con empleada. Yo rápidamente buscaba la galonera, con algunos millones de soles para comprar dos litros (la moneda se devalúo tanto) la camioneta que vendía gas, no paso esta semana por el barrio. La familia Diaz, que vivía en la esquina cruzando el parque, que estaba frente al colegio Rosario, por cierto eran los únicos que vendía cerca a casa. Retornando a casa, veo a gente jugar Baloncesto en la rustica cancha que mi familia coloco, en la plataforma de...
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