Atento Guelo, atento Guelo
Junto con Miguel, Lucho y el Colo, eran los cuatro mosqueteros versión Chiclayana de finales del siglo XX...
Se anticiparon al celular, instilando una antena rustica de radio en el techo de la casa para comunicarse, era muy gracioso escucharlo al colo (mi hermano) intentar comunicarse "Atento Guelo, atento" ruido y una voz a los lejos, "Atento Colo, atento Colo"
Contaban sus aventuras en los campamentos, en la moto y como la hacían correr, como les apasionaba la velocidad desde pequeños, patines, motos, cuatrimoto bicicleta o lo que fuera tenía que ser, este cuarteto, los más destacados.
Como a un hermano menor me saludabas, era tan placentero verte jugar Basket el en equipo de San Agustín a mediados de los 90, que tal equipazos de flacos altos. Verlos jugar contra el San Jose, Pardo o Militar, que tales partidazos…
En una oportunidad me jalaste a mi cole en una camioneta que tenía un claxon que sonaba como trompetas, QUE TAL BULLA, luego acelerabas y haciendo patinar los neumáticos... me dijiste, “Vamos a hacer que todos se enteren que llagaste”
Nos prestaste un nintendo, donde jugabas Mario bros y hacías historia como nadie, conociendo todos los trucos y llegando a la punta de la bandera.
Andaban en el Ovalo y eran parte del grupo más mentado de la época "Nube luz"
Fuiste destacando en la vida siempre muy aplicado académicamente, inteligente en los negocios y orgullo de tus padres.
Formaste una familia pronto, pero la afrontaste con la madures que solo un adulto experimentado la pudo afrontar. Estoy seguro que eres un gran orgullo para tu esposa y tus hijos.
El destino te puso una gran prueba, en un accidente en cuatrimoto, a orillas del mar, donde una embarcación, un cabo y la marea te jugaron en contra. Hace 6 años te quiso arrebatar la vida raudamente y gracias a la buena acción de las personas que estuvieron cerca, como si fueran tus ángeles, saliste del paso. Cosa que un ser humano cualquiera, no lo hubiese contado.
Fuimos a emergencia al Hospital Almanzor, fue sorprendente ver cuanta gente estaba preocupado por ti, las noticias minuto a minuto, nadie quería opinar, todos asustados, pero aún así, a todos los pronósticos los venciste y te levantaste demostrando que eras "un flaco de acero"
Me ofrecí a donar sangre sin pensarlo, junto a Daniel García, que también partió prematuramente. Seguimos muy de cerca todo lo que pásate, cada unidad de sangre que habías perdido, cuando el órgano a los pocos días fallo y nuevamente a cirugía todo lo que hizo tu familia para poder lograr un sueño, lograr un trasplante en el extranjero, con solo una esperanza, volverte a ver caminando y cuando solo podíamos aferrarnos de la oración, se realizaron tantas cadenas de oración y se logró lo increíble, Dios te dio licencia para seguir "Viviendo" a lado de los tuyos unos años más…
Me dio gusto verte a través de las redes sociales, que estabas re incorporándote a tu vida en Lima, en compañía de tu amada esposa e hijos y de vez en cuando en reuniones con los muchachos….
Mi hermano Colo, Tú hermano, como nunca lo escuche, me confirma la noticia….
Hoy después de 6 años de una licencia extra, que ha muy pocos, Dios les da, ha decidido que es el momento de partir, dejas un gran legado y un gran ejemplo de vida…
No pude despedirme, solo queda decir desde aquí, ATENTO GUELO, ATENTO, con la esperanza que desde el cielo puedas escharme, para despedirme y agradecerte por tantos buenos momentos…
#atentoguelo
Los cuatro Mosqueteros de Cix



que buena historia....conocí de vista a Guelo en la UDEP, como dices...un flaco alto que siempre destacó en el basquet, un pena su partida. Dios lo tenga en su gloria.
ResponderEliminarCorrecto, un gran amigo
EliminarHERMOSO RELATO
ResponderEliminarGracias
EliminarTu arte de escritor nos hace sentir lo valioso que es tener un amigo y lo dificil q es afrontar su despedida. Lindo tu relato.
EliminarGracias
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